Despertando de repente del sueño que estaba teniendo, en su propio Stalingrado, oscuro, bizarro, con el rostro sucio y demacrado saliendo de entre las ruinas, los pies atrapados por el barro de la rasputitsa. La Hauptkampflinie pasa justo por su corazón, pero una fina línea negra en el cielo, un breve trazo de khöl, le ha hecho mirar al amanecer anaranjado…
… y el hombre de los cartones me gritó: “Luis, deja de susurrar, deja de susurrar!!”
Winter, de The Dodos
The best of these eyelids
Is where I keep
But I will not weep there ’til you arriveWith false compares
My heart is unprepared
For when I will see you when you arrive
I hope that you meet me when I arrive
-”Eyelids”, The Dodos