La cobardía de los políticos débiles, así se llama el último artículo del blog de Gervásio Sánchez en soitu.es
Nuestros políticos son débiles y cobardes cuando se someten a presiones foráneas, apadrinan leyes que blindan a los criminales y desprotegen los derechos inalienables de las víctimas. Estos encubridores de delitos de lesa humanidad que no prescriben deberían mirarse al espejo y pensar, como ha escrito el abogado Carlos Slepoy, si “la obediencia partidaria puede llegar hasta el punto de traicionar los sentimientos y los principios que sostienen la lucha por la justicia universal”.
via soitu.es